El recubrimiento de cualquier superficie dentro de los llamados acabados industriales supone el proceso final de trabajo que protege, embellece y aporta personalidad a un elemento u objeto concreto. En muchas ocasiones, la pintura de revestimiento que se usa en industria estará expuesta a unas condiciones ambientales o de uso más severas de lo habitual.
Por lo tanto, esta circunstancia exige la aplicación de procesos de trabajo especialmente precisos que garanticen la calidad y la durabilidad de la actuación efectuada. En este sentido, resulta crucial conocer los defectos de pintado más comunes que pueden ocurrir en recubrimientos industriales, tanto para eliminarlos cuando aparecen como, sobre todo, para evitarlos.
Así que, si te interesa conocer información relevante sobre los defectos de pintura que pueden aparecer en recubrimientos industriales y estropear tu trabajo, ¡No puedes perderte la selección que hemos escogido para ti!
Origen de los defectos de pintura
Existe una gran variedad de defectos de pintado, por lo que la casuística de los mismos es aún mayor y bastante específica. Sin embargo, y desde un punto de vista general, el origen de los mismos suele estar casi siempre en los distintos procesos de trabajo que va aplicando el profesional a medida que avanza en la realización de la faena. Así pues, con el conocimiento de dicho origen, es posible concienciar de la importancia que tiene cualquier tarea, ya sea de fondo o de acabado, de las que va realizando de forma sistemática y de su repercusión en el acabado final. En este sentido, los defectos de pintado tienen su origen en uno de estos tres momentos del proceso productivo:
- Elección y adquisición de la pintura. El revestimiento escogido siempre debe ser el que mejor se ajuste a las particularidades y al contexto de la superficie a recubrir, teniendo en cuenta aspectos tan importantes como la durabilidad, el acabado visual o la protección que ofrece. Además, y no menos importante, es asegurarse de que se eligen productos de calidad suficiente, ya que esta variable influye en el comportamiento de los mismos y en el acabado final obtenido.
- Trabajos de preparación de fondos. Antes de aplicar la pintura de acabado, se efectúa el proceso de preparación del soporte exigido para cada tipo de trabajo y de revestimiento utilizado. Algunos de los trabajos más significativos que tienen influencia directa en la aparición de defectos son la descontaminación la superficie, la eliminación del óxido superficial, imprimar el soporte o el lijado del sustrato con una granulometría adecuada son
- Proceso de aplicación y secado de la pintura. Cada tipo de revestimiento dispone de su correspondiente ficha técnica en la que se indica de forma precisa todos los aspectos relacionados con la explicación en cuanto a relaciones de mezcla, tiempo de evaporación, tiempo de secado, etc. Esta información permite al profesional eliminar cualquier improvisación que pueda acarrear defectos de pintado.
Todos estos factores influyen directamente entre ellos, por lo que la única forma de garantizar el mínimo riesgo de aparición de defectos pasa por ser especialmente estricto y cuidadoso en la aplicación de cada los mismos. De este modo, y junto a la experiencia y pericia del profesional, se reduce significativamente el riesgo de la aparición de defectos de pintado.
Por otro lado, la propia naturaleza de muchos de los trabajos realizados en industria propicia la aparición de problemas tras el pintado, puesto que se realizan en condiciones desfavorables difícilmente controlables, tales como existencia de una excesiva humedad ambiental o presencia de óxido sobre el acero, ambas circunstancias muy presentes cuando se trabaja en exteriores. Por ello, el profesional debe ser especialmente cuidadoso cuando, llegado el momento de recubrir la superficie, es conocedor de determinadas circunstancias y trabajos realizados previamente como pueden ser lo relativos a construcción, ensamblado, montajes, soldadura o cualquier otro tipo de reparación.

2 defectos de pintado en recubrimientos industriales que estropean tu trabajo
Como ya hemos mencionado, tras el recubrimiento y secado de una superficie, existe la posibilidad de que aparezcan ciertos defectos de pintado, especialmente cuando los procesos de elección de la pintura, de preparación de fondos y de aplicación no se realizan de forma concienzuda. En el caso del sector industrial, los dos defectos que queremos destacar desde el blog, son los de oxidación y velado.
Oxidación: De ambos defectos es el más trascendente, puesto que todo fenómeno de oxidación termina con el paso del tiempo en corrosión si no se subsana convenientemente, algo que debilita el metal y que puede comprometer la función estructural de determinadas estructuras y montajes. Cierto es que en industria se trabaja, como norma general, con espesores de metal intermedios y gruesos, lo que retrasa mucho la corrosión, pero siempre que se utilizan chapas de acero será un aspecto especialmente importante a tener en cuenta. Sea como sea, la realidad es que la oxidación siempre va a dañar el recubrimiento de acabado utilizado, por lo que su existencia nunca se debe permitir. El fenómeno de oxidación se genera en los procesos de trabajos de fondo, cuando el acero queda desnudo y entra en contacto con la humedad. Puesto que en muchas ocasiones es inevitable su formación, siempre se tendrá la precaución de eliminarlo antes de aplicar cualquier pintura, ya sea de fondo o de acabado. En la siguiente tabla podemos ver las causas que lo originan, como prevenirlo y la solución al problema:
- Causas:
- Aplicar pinturas sobre soportes oxidados.
- Limpieza o lijado insuficiente del sustrato.
- Exposición prolongada del metal a la humedad ambiental.
- Sistema de pintado con un nivel de resistencia a la exposición a ambientes corrosivos insuficiente.
- Solución:
- Para pequeños defectos, efectuar un pulido.
- Para daños de mayor envergadura, que requieren una alta protección o un determinado certificado, es necesario chorrear con arena la superficie para descontaminar perfectamente y repetir el proceso completo de recubrimiento.
- Prevención:
- Seleccionar un sistema de pintado acorde al nivel de exposición al cual se enfrenta la superficie a recubrir.
- Aplicar de forma escrupulosa las tareas de preparación del soporte, sobre todo en los referidos al lijado, la limpieza y el uso de pinturas de fondo.
- Evitar que el metal quede expuesto a la intemperie sin protección.

Velado: El otro defecto de pintado que queremos destacar, es el velado. Esta problemática se da cuando la pintura de acabado brillante pierde dicha propiedad tras producirse el secado, dejando parte o la totalidad de la superficie pintada con un aspecto satinado, y falto de brillo y de reflejo. En este caso, el origen del defecto proviene fundamentalmente por las condiciones de aplicación, aunque también puede deberse a la ejecución incorrecta de los trabajos de preparación de fondos. En la siguiente tabla se muestra con detalle las causas que originan esta imperfección, así como la forma de solucionarlo y cómo prevenirlo:
- Causas:
- Uso de diluyentes demasiado rápidos para la temperatura ambiental existente.
- Aplicación de la pintura en un ambiente demasiado húmedo.
- Tiempos de aplicación entre manos demasiado cortos.
- Lijado de fondos demasiado basto.
- Manipulación de la pintura sin que llegue a estar completamente seca: enmascarado, empaquetado, embalado, etc.
- Solución:
- Pulir la superficie. Si el velado es más acusado, resulta imprescindible efectuar un lijado previo de la superficie utilizando microabrasivos.
- Prevención:
- Utilizar los diluyentes marcados por el fabricante en base a la temperatura ambiental en la zona de aplicación.
- Siempre que sea posible, efectuar la aplicación sobre equipos de extracción y renovación del aire (cabinas o plenums de pintado).
- Respetar los tiempos de evaporación entre manos y siempre antes de efectuar un secado forzado.
- Garantizar el tiempo se secado marcado por el fabricante antes de efectuar cualquier otro trabajo sobre la superficie pintada.

Conocimiento y experiencia = Calidad
Como hemos visto, los defectos de pintado siempre tienen un origen que, en muchas ocasiones, proviene de un error humano. Por este motivo, resulta fundamental concienciar a los profesionales del sector industrial sobre la importancia de cada operación que van realizando en la ejecución de un trabajo concreto. De esta forma, se reduce el riesgo de aparición de imperfecciones, tales como velados u oxidación, obteniendo un mejor acabado.