9 consejos imprescindibles para reparar un plástico de forma eficaz

La reparación de plásticos en el taller de carrocería se ha consolidado como un proceso de reparación que cualquier operario debe conocer y saber aplicar

La reparación de plásticos en el taller de carrocería se ha consolidado como un proceso de reparación que cualquier operario debe conocer y saber aplicar. Sin embargo, más allá de saber como se repara un plástico es fundamental conocer los consejos que desarrollamos a continuación. ¿Quieres saber cuáles son? A continuación te los contamos.

 

¿Qué características tiene un plástico?

Antes de detallar de forma exhaustiva dichos consejos, es importante conocer las características generales y particulares que definen a un plástico, ya que son las que determinan el proceso de reparación que se debe seguir. 

Las características generales de un plástico más relevantes son estas:

  • Quedan clasificados en tres grupos diferenciados: termoplásticos (para piezas como paragolpes que deben mostrar cierta flexibilidad), termoestables (para piezas que deben ser flexible sino rígidas y duras como paneles delanteros o travesaños de absorción) y elastómeros (utilizados en la fabricación de gomas como junquillos, juntas de estanqueidad, etc.).
  • Pesan poco.
  • Son resistentes a la corrosión, aunque también se oxidan y pierden propiedades cuando se exponen de forma prolongada a determinadas condiciones climáticas ( sol, rocío, salinidad, etc.).
  • La mayoría son fácilmente reciclables, aunque el proceso se complica cuando existen refuerzos o cargas.
  • En general, muestran una baja adhesividad.
  • Son aislantes térmicos y eléctricos.
  • Poseen capacidad de absorber parte de la energía generada en colisiones de cierta intensidad.
  • Su nivel de flexibilidad varía en función del tipo de plástico y el grupo al que pertenece.
  • Tienden a cargarse de electricidad estática.
  • Son sensibles a determinados solventes y productos químicos.
  • Es posible repararlos.

 

En relación a las particularidades de cada uno de los grupos de plásticos anteriormente citados, estos son los aspectos más destacados:

 

Termoplásticos
Termoestables
Elastómeros
  • Son flexibles o semirrígidos.
  • Se reblandecen y fluyen ante el aporte de calor y a determinados solventes
  • Se pueden mezclar y reforzar.
  • Generalmente se reparan mediante aporte de calor (soldables), adhesivos o acetona industrial (solo ABS).
  • Algunos ejemplos de estos plásticos son: PP, PA,PE, PVC, PC, ABS, etc. Estos plásticos pueden mezclarse entre sí, como el PP+PE o reforzarse
  • Son rígidos.
  • Solo muestran sensibilidad ante el calor cuando se alcanza la temperatura de descomposición.
  • Suelen estar reforzados.
  • Generalmente se reparan con resinas y fibras de vidrio o carbono.
  • En este grupo entran los plásticos formados por resinas como el EP y también se pueden incluir los termoplásticos reforzados con cargas como el talco (ej: PP-T10) o la fibra de vidrio (ej: PP-GFK30).
  • Son Elásticos.
  • Se reblandecen y fluyen ante el aporte de calor y a determinados solventes.
  • Se pueden mezclar y reforzar.
  • No se suelen reparar en el taller.
  • Son los menos comunes
  • Algunos ejemplos de estos plásticos son el poliuretano y los cauchos.

9 Consejos imprescindibles para reparar un plástico de forma eficaz

  1. Realizar una valoración correcta del daño y del tipo de plástico

Los daños más frecuentes sobre los plásticos, más allá de los puramente estéticos, son la pérdida de material, las fisuras y la rotura de anclajes. Ante cualquiera de estos daños, se debe efectuar una valoración exhaustiva que viabilice la reparación frente a la sustitución en cuanto al coste de dicha actuación y la necesidad de que no afecte a la seguridad.

  1. Identificar de forma eficaz el tipo de plástico 

Antes de iniciar la reparación es fundamental saber el tipo de plástico con el que se trabaja para poder ubicarlo dentro de uno de los grupos mencionados anteriormente. De esta forma, el operario ya puede escoger el método de reparación, las herramientas y los productos más idóneos.

  1. Elegir bien los productos utilizados en la reparación

El plástico es un material que presenta unas propiedades muy concretas, por lo que los productos que se escojan para su reparación deben ser específicos para plásticos siempre que se pueda. De forma general, estos productos deben ofrecer una mejor adhesión y una flexibilidad concreta que se adapte a las propiedades mecánicas del plástico, así como ser menos agresivos.

  1. Limpiar escrupulosamente la superficie

Cualquier plástico de los utilizados en un vehículo y que se somete a una reparación puede estar contaminado con algún tipo de grasa, aceite o producto químico como las siliconas. La presencia de contaminantes en la superficie del plástico reduce la adhesividad de los distintos productos utilizados y puede provocar reacciones de rechazo que estropeen el acabado de la pintura. Por ello, es necesario limpiar bien la zona de trabajo antes de iniciar la reparación y aplicar cualquier producto. Además, se recomienda que el limpiador empleado sea compatible con este material, como puede ser el desengrasante Blucleaner de Roberlo, a fin de eliminar el riesgo de ataque químico y reducir la carga estática. 

  1. Preparar la superficie

La reparación de un plástico establece la necesidad de dejar la zona dañada en unas condiciones superficiales que favorezcan la integración de los productos y materiales de relleno. Con ello, aumenta la resistencia mecánica del trabajo y se consigue integrar la reparación en el resto de la pieza para hacerla invisible desde la cara exterior. Las operaciones de preparación que se deben efectuar (no son necesarias para plásticos ABS) son las siguientes:

  • Cuando el daño sea una fisura se tiene que taladrar el final de la misma para evitar su avance. El taladro debe ser de unos 3 mm.
  • Los bordes de unión (en fisuras o unión de materiales partidos) o el contorno del daño (en faltas de material pasante) se deben biselar para aumentar la superficie de contacto del material de relleno, lo que permite incrementar la resistencia de la reparación.  El bisel realizado debe presentar un ángulo de 45º cuando se practica en una sola cara, y de 30º cuando se hace por ambas caras.  

Finalmente, también es imprescindible lijar eliminar la pintura de la zona limítrofe y lijar toda la zona para conseguir una mayor adherencia.

  1. Activar la superficie

Cualquier plástico termoplástico, ya sea puro, aleado o reforzado muestra una adhesividad baja, que ha de ser mejorada con productos que incrementen el agarre. Para lograr este objetivo se comercializan productos con adherencia específica para plásticos o promotores de adherencia o imprimaciones, como Plastic primer de ROBERLO.  

  1. Efectuar el relleno del daño

Tras la preparación del soporte se procede a rellenar el daño para volver a formar una única pieza. El relleno se realiza por una o ambas caras, dependiendo del biselado que se haya practicado y se realiza de una de estas maneras:

  • Con adhesivo de 2 componentes de base uretano específico para plásticos como Bumper Plast de ROBERLO. Este sistema es universal y válido para cualquier tipo de plástico, especialmente para termoplásticos.
  • Con soldadura utilizando material plástico de la misma naturaleza que el plástico base. Este método de reparación solo es válido para plásticos termoplástico siempre que el polímero presente una buena soldabilidad. Para determinar este aspecto, se debe efectuar un test de soldadura siguiendo esta técnica de soldadura.
  • En los plásticos ABS se obtiene una pasta de este material al mezclar sus virutas con acetona industrial o pura.
  1. Reforzar la cara interna

El refuerzo de la cara interna del plástico permite incrementar la resistencia de la reparación  para dotarla de durabilidad. Estos son los refuerzos utilizados en cada ca

  • Cuando se utiliza adhesivo bicomponente, normalmente el refuerzo se realiza con malla autoadhesiva de fibra de vidrio o grapas metálicas
  • Cuando la reparación se ha efectuado con soldadura, el refuerzo más utilizado es el de malla o grapas metálicas.
  1. Aplicar masillas para plásticos y lijarlas con la técnica adecuada.

Tras el relleno indicado anteriormente y su integración en el resto de la pieza, se aplica una masilla específica para plásticos, como Multiplast de ROBERLO, que aporte una mejor adhesión y una mayor resistencia mecánica. Finalmente, es fundamental lijarla siguiendo la técnica mostrada en nuestro artículo “Aspectos fundamentales sobre el proceso de lijado”. Gracias a ello, el parche queda nivelado e integrado en el resto de la pieza, dejándolo preparado para los procesos de pintura.

 

Reparar un plástico es posible y puede ser realizado de forma relativamente sencilla. Pero recuerda que es necesario conocer las propiedades de estos materiales y aplicar los consejos desarrollados a lo largo del artículo para lograr los mejores niveles de acabado, resistencia y durabilidad posibles.

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