Dentro de lo que supone la gestión de un taller en la actualidad, encontramos la necesidad de rentabilizar el negocio a través de diferentes acciones que incrementen la eficiencia de los procesos de trabajo. En este sentido, una de las opciones más interesantes es la de reducir el consumo energético del taller, ya que a lo largo de los últimos años se ha producido una alternancia continuada en el encarecimiento de los combustibles fósiles y del precio de las energéticas que ha castigado los márgenes de beneficio.
Y aunque a priori pensemos que la reducción del consumo energético pasa por apagar las luces y cambiar las bombillas por unas de bajo consumo, la realidad en un taller es mucho más amplia, puesto que existen distintas acciones encaminadas a lograr este objetivo, las cuales aplicadas en conjunto pueden contribuir a mejorar la rentabilidad del taller.
¿Te imaginas cuáles pueden ser? Te las imagines o no, no te preocupes, porque hemos elaborado una serie de dos artículos en los que tratamos este tema desde un enfoque funcional a fin de que te pueda resultar útil.
Así, que empezamos con el primer post de dicha serie en el que analizaremos los tres consejos estrella que más rápidamente pueden ayudar a reducir el consumo energético en el taller. ¡Vamos allá!
3 consejos especialmente útiles para reducir el consumo energético en el taller
La reducción de consumo energético responde a dos objetivos fundamentales en el seno de la empresa. Por un lado, el ya mencionado relacionado con la necesidad de contribuir a la mejora de la rentabilidad del taller, y por el otro, hacerse partícipe de la lucha contra el cambio climático, lo que a su vez, ofrece una imagen corporativa comprometida con el medio ambiente de cara a las administraciones públicas y a los clientes.
Así pues, los consejos para reducir el consumo energético en el taller que contribuyen a alcanzar ambos objetivos, son los siguientes:
Consejo N.º 1. Estudio y control del consumo energético del taller.
Antes de iniciar cualquier acción relacionada con la reducción del consumo energético del taller, es necesario conocer la situación energética del taller en cuanto a los suministros de energía utilizados normalmente, que generalmente son la electricidad, el gas y el gasoil, para determinar el volumen de consumo y de qué forma repercuten en el balance de gastos anual. Tras este análisis, casi con total seguridad, la conclusión será que el mayor gasto energético se produce a través de la electricidad, ya que es la energía de la que depende la iluminación y gran parte de la maquinaria y equipos utilizados.
Una vez que tenemos el resumen de todos ellos, se procede a la revisión de los contratos de suministro de gas y electricidad, ya que son aquellos susceptibles de reducir notablemente el consumo energético. Dentro de estos contratos, el término que puede ofrecer un mayor ahorro es el término de la energía, por lo que este será el principal aspecto a tener en cuenta a la hora de buscar opciones y comparar el mercado liberalizado con el regulado. Sin embargo, también aportan ahorro sobre la factura los términos de potencia, la discriminación horaria y el complemento reactivo.
El alcance del posible ahorro se calcula, a modo de referencia, con los datos anuales del año anterior, los cuales se multiplicarán por las nuevas tarifas.
Del mismo modo, también es importante valorar el consumo del gasoil para mejorar el precio de compra con opciones tales como adquirir mayores cantidades o buscar distribuidores con precios más ajustados.
Para terminar con este consejo, no menos importante es establecer una monitorización y un continuo control sobre el consumo energético del taller, sectorizando los consumos a fin de establecer las estrategias adecuadas que permitan detectar consumos anómalos, así como hacer los cambios y ajustes necesarios en cada momento.
Consejo N.º 2. Utilizar productos de secado al aire.
El uso de productos de pintado de secado al aire posiblemente sea la solución más rápida, económica y sencilla de integrar en el funcionamiento diario del taller para reducir el consumo energético asociado a su actividad. Un ejemplo de ello es la gama de productos Airex Pocess en el que se aprovecha el aire para reducir los tiempos de secado considerablemente (hasta un 75%) sin necesidad de utilizar ningún equipo o herramienta adicional de secado. Esta gama de productos incluye masillas, aparejos, bases de color y barnices de secado al aire, por lo que todo el proceso de pintado queda cubierto. En la siguiente imagen se puede apreciar la comparativa entre esta tecnología y la convencional:

Consejo N.º 3. Llevar a cabo un mantenimiento preventivo.
La existencia de anomalías y desperfectos en las distintas instalaciones, equipos, maquinaria y herramientas provoca la pérdida de eficiencia, por lo resulta fundamental llevar a cabo un control y un mantenimiento preventivo concienzudo de todos ellos como forma de garantizar un perfecto estado constructivo y funcional que redunde en la reducción del consumo energético del taller.
A modo de ejemplo, algunos aspectos relevantes desde esta perspectiva son la sustitución periódica de los filtros de cabina o de las unidades de mantenimiento del aire, subsanar las fugas de aire presentes en la instalación de aire comprimido o corregir las deficiencias en la presurización de las cabinas de pintado, entre otras.
Además, el empleo de productos de secado al aire ofrece otras ventajas muy interesantes como las siguientes:
- Reducción de los cuellos de botella.
- Reducción de tiempo de estancia del vehículo en el taller.
- Entregas más rápidas.
- Reducción de la carga de trabajo por acumulación de vehículos empezados.
En búsqueda de la reducción del consumo energético en el taller
Mejorar la rentabilidad es uno de los grandes retos a los que se enfrenta cualquier gestor de un taller de chapa y pintura. La búsqueda de la mejora de la rentabilidad se debe enfocar desde distintas vertientes en el seno de la empresa, dentro de las cuales una de las más interesante es la reducción del consumo energético. En este sentido, aplicar los tres consejos que hemos analizado en el post de hoy pueden ayudar a ello, especialmente en lo referido al uso de productos al aire, debido a la multitud de ventajas que ofrecen.
En cualquier caso, recuerda que nos queda una segunda publicación sobre como reducir el consumo energético en el taller te mostraremos dos consejos más que pueden complementar a estos tres con el objetivo de reducir lo máximo posible el consumo energético del taller, así que estate atento a nuestras próximas publicaciones en redes sociales.