Todo lo que debes saber sobre las masillas

La masilla es el primer producto que suele utilizar el pintor o carrocero en el proceso de la preparación de las superficies ...

La masilla es el primer producto que suele utilizar el pintor o carrocero en el proceso de la preparación de las superficies para la posterior aplicación del fondo.

¿Qué son las masillas?

Las masillas son pastas que contienen una resina (la mayoría de ellas de poliéster) una carga alta en talco y/o microesferas de vidrio, principalmente. Estas cargas le dan viscosidad, volumen y un estado pastoso para que tengan un gran poder de relleno.

En menos proporción, también contienen pigmentos colorantes y agentes tixotrópicos que además de aportar una mayor carga a la masilla, le proporcionan textura y cremosidad. Esta textura va a facilitar la mezcla con el catalizador y la aplicación con espátulas. Cabe señalar que también hay masillas para el uso con pistolas.

¿Para qué sirven las masillas?

La función de la masilla es rellenar las pequeñas irregularidades de una superficie que pueden ser causadas por impactos de gravilla, rasguños u otros daños provocados por un accidente. Posteriormente se lija para nivelar y homogeneizar la superficie con el resto de la pieza.

Propiedades de la masilla

Para cumplir su función las masillas deberían tener las siguientes propiedades:

  • Buena adherencia a la superficie que se va a aplicar.
  • Buen poder de relleno y resistencia, sobre todo aquellas que se usan en reparaciones que requieren una mayor profundidad.
  • Flexibilidad para adaptarse a cada material y grosor.
  • Fácil mezclado y aplicación.
  • Buen acabado, aportando suavidad y finura sin dejar poros.
  • Fácil lijado, ligeras y de secado rápido para reducir el tiempo de trabajo.

En el mercado existe una gran variedad de tipos de masillas que dan solución a cualquier tipo de reparación. Cada una de ellas ofrece características que se adaptan a los tipos de daños y a las superficies en las que se van a aplicar. Lee el siguiente post si quieres conocer más sobre las diferentes tipologías de masillas y sus diferencias.

¿Cómo aplicar la masilla?

Para conseguir el mejor resultado es importante ser fiel a las recomendaciones indicadas por el fabricante en las fichas técnicas.

Preparación de la superficie
  1. Lijar la zona a repintar con un grano P80.
  2. Afinar rayas con un abrasivo de grano P150, como mínimo, y terminar con un P240.
  3. Soplar y desengrasar la superficie con el limpiador recomendado.
  4. Escoger el producto adecuado en función del daño y la superficie.

 

Preparación de la masilla
  1. Mezclar la resina en el propio envase si se ha producido separación de la parte líquida y la sólida.
  2. Comprobar el porcentaje de catalizador que necesita la masilla, normalmente 2- 3%.
  3. Calcular las cantidades de producto que se van a necesitar. En el caso que necesite mucho producto se debe tener en cuenta la vida de la mezcla (pot life) para saber si tendremos el tiempo necesario para emplear la cantidad preparada, antes que empiece a secar.
  4. Se recomienda pesar los productos para garantizar su correcta proporción, evitando defectos de sangrado o falta de endurecimiento.
  5. Mezclar bien el catalizador – el peróxido del catalizador es de color rojizo para poder observar su correcta homogenización -.

Pesado masilla y catalizador

Aplicación de la masilla
  1. Inclinar y presionar suavemente las espátulas para depositar el producto y evitar burbujas de aire en el interior.
  2. Para reducir marcas de espatulado, empezar por el centro del daño y llenar gradualmente hacia el exterior.
  3. Para finalizar la aplicación o para daños leves, moldear la masilla haciendo pasadas largas, uniformes y constantes de un extremo al otro hasta cubrir una superficie ligeramente mayor a la del daño.

Debe hacerse una última pasada sin producto en la espátula, para limpiar la superficie de defectos y poros de aplicación.

 

Aplicación masilla

Algunas cosas a tener en cuenta
  • No aplicar masilla poliéster sobre imprimaciones vinílicas, ya que son incompatibles.
  • Todas las masillas de poliéster, por su naturaleza higroscópica, deben ser aisladas con aparejos.
  • A temperaturas inferiores de 5ºC las masillas poliéster no endurecen.
  • Protégete con los EPI’s necesarios.

En este post te hemos explicado todo lo que debes saber sobre las masillas y su aplicación. Si quieres aprender más y ser un experto apúntate al curso online de masillas de la mano de profesionales del sector.

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