El arte, el color y la pintura siempre han sido elementos estrechamente unidos entre sí, como todos hemos podido observar en multitud de ocasiones. Del mismo modo, también podemos comprobar como el color y la pintura son aspectos fundamentales dentro del diseño de los automóviles y de los gustos de los clientes. Sin embargo, ya no es tan común relacionar el arte con el automóvil, o por lo menos, no es algo que cualquier persona conozca. Así que, ¿piensas que existe alguna relación entre arte y vehículo?. Pues como no podía ser de otra manera, la respuesta es afirmativa y se proyecta a través de una tendencia llamada Art Car.
¿Qué es el Art Car?
Yendo a lo fácil, el Art Car se puede traducir como coche artístico, definición que nos da una clara idea de a lo que se refiere. En el art car el “lienzo” juega un papel fundamental de manera que, con sus volúmenes, el automóvil puede ayudar a enfatizar y potenciar ciertos aspectos de la obra. De la misma manera que la obra aporta un carácter al automóvil pudiéndolo proveer de velocidad, robustez, … incluso en estático. Es por eso, que el Art Car es una forma de personalizar el vehículo a través de un diseño artístico que se sale de cualquier técnica tradicional utilizada habitualmente para ello, algo que, por otra parte, resulta bastante normal siempre que se habla de arte. En definitiva, el Art Car proyecta la vinculación de su propietario o el artista que lo diseña con el vehículo a través de diseños arriesgados que no dejan indiferente a nadie.

Orígenes de los Art Car
Los orígenes del Art Car se remontan a la década de los años setenta del pasado siglo, cuando Hervé Polain,un apasionado del automóvil vinculado a la subasta de obras de arte y que competía en las 24 Horas de Le Mans, , decidió personalizar la carrocería exterior del BMW 3.0 CSL con el que competía. En realidad, el trabajó se lo encargó a su amigo escultor estadounidense Alexander Calder, quien fue el que lo decoró. Desde esta fecha, se han realizado muchos diseños y se han comercializado vehículos con esta particular técnica de personalización.
Y como estamos hablando de personalización, arte, pintura y colores, qué mejor que enumerar algunos de estos vehículos y sus principales particularidades. ¡Que no van a dejar indiferente a nadie!.
Vehículos Art Car más famosos
El primer Art Car que debemos nombrar es, sin ninguna duda, el precursor de esta tendencia: el BMW 3.0 CLS que compitió en Le Mans en 1975. El estilo utilizado es bastante sobrio si lo comparamos con otros diseños. La decoración utilizada se basa en revestir toda la carrocería con 5 colores básicos como son el rojo, amarillo, blanco, negro y azul. Además, tampoco hace uso de adhesivos y patrocinios. Sin embargo, la forma de distribuir y asociar los colores, y el patrón geométrico utilizado muestran un equilibrio perfecto que hace que este diseño destaque por el estilo que desborda.
En 1976, este mismo modelo de vehículo se volvió a decorar, como podemos ver en este enlace, aunque en esta ocasión a través de Frank Stella, un pintor y grabador estadounidense, ya que Alexander Calder murió ese mismo año. A pesar del poco espacio temporal entre su predecesor, el diseño utilizado esta vez fue mucho más atrevido, debido a que predomina un marcado patrón geométrico que recuerda al papel milimetrado que se utiliza en dibujo técnico. Por el contrario, no destaca por haber empleado una paleta de colores variada, puesto que que el color utilizado de fondo es el blanco y para la cuadrícula se usó el negro.
Posiblemente la obra de arte más famosa es el BMW M1 pintado por iconico artista del movimiento Pop Art Andy Warhol, en el 1979. Este coche compitió en las 24 horas de Le Mans quedando en sexta posición.
A partir de aquí muchos BMW se han personalizado bajo los criterios establecidos por el Art Car, de forma que, a día de hoy, este fabricante colabora con distintos diseñadores para aplicar este tipo de personalización sobre algunos de sus vehículos, como ocurre con el BMW M6 GT3, que se ha presentado con varios diseños, unos más atrevidos y otros más deportivos. Entre medias de todo ello, se han creado otros diseños muy curiosos sobre vehículos BMW como los que podemos encontrar en este enlace.

No obstante, BMW no es la única marca en la que podemos disfrutar de este tipo de personalización tan peculiar. Algunos ejemplos de Art Car puestos a la venta o que han sido utilizados en competición por otros fabricantes son los siguientes:
- Alpine A110. Fue pintado a mano por el artista Felipe Pantone bajo el diseño que lo caracteriza y que suele estar influenciado por la tecnología, el futuro y el cosmos (ultradinamismo).
- Chevrolet Corvette C7R. Se trata de un vehículo preparado para correr en Le Mans que se diseñó con un estilo bastante moderno que hace referencia al peculiar estilo del mundo del graffiti. Sin embargo, lo más curioso es que se utilizó pintura fosforescente para que el patrón utilizado también se pudiera ver de noche.
- Lamborghini Huracán. Este superdeportivo fue decorado por Paolo Troilo tomando como inspiración el mito del minotauro, ya que el logo de esta marca es un toro. De esta forma representó estableció la fusión que se produce entre esta bestia a motor y su propietario.
- McLaren 720S. Siguiendo con el mundo del graffiti, el artista callejero Alec Monopoly personalizó este vehículo tomando como inspiración la temática que caracteriza al juego de mesa que tienen por nombre su propio apellido.
- Porsche 356 C, donde el artista David Richards utilizó un estilo colorido para mostrar la historia del universo en el vehículo de Janice Joplin.
- También se encuentra Art Car en vehículos utilitarios como el Citroën e-Méhari, donde el diseñador Jean-Charles de Castelbajac plasmó un diseño modernos y colorido para este vehículo, o el Volvo XC60, donde Antonio Azzato utilizó las Meninas de Velázquez para reflejar su proyecto urbano “El mensaje infinito de Velázquez”.
- Respecto a vehículos industriales, encontramos Art Car en el Volvo FL6 elaborado por el diseñador anónimo Banksy (se desconoce su identidad real). El diseño empleado es variado, con sobriedad de colores, y combina distintos estilos.

Y como el arte es algo muy subjetivo, y a veces excéntrico, no puede faltar el Art Car más atrevido y estrambótico que algunos diseñadores han utilizado para decorar vehículos. A modo de ejemplo, está el Lexus UX, que ganó el concurso Art Car de 2021 en España, con un revestimiento formado por pétalos de papel; el Porsche 911 996 Swan (de Chris Labrooy), que se convirtió en un flotador para conmemorar el 20 aniversario de la marca en China; o el Porsche 911 Fat Car (de Erwin Wurm) donde se representó este modelo con una carrocería muy curiosa que pretende mostrar cómo sería su aspecto si el vehículo respirara. El artista Andy Saunders se inspiró en la obra de Pablo Picasso (Tres Músicos y Retrato de Dora Maar ) utilizando elementos de la propia carrocería y color para crear el “Citroën Picasso”.
Art Car: el arte plasmado en la carrocería
Como hemos podido ver, el arte también forma parte de los vehículos. Fabricantes, pilotos, celebridades y particulares se alían con artistas para reflejar sobre la carrocería de sus coches todo aquello que quieren mostrar al mundo. Con ello, la personalización de un vehículo es llevada a la máxima expresión. Puede que te guste o no, pero ¿Con cuál te quedarías?.
