La reparación de plásticos genera cierto escepticismo en los talleres de chapa y pintura, especialmente en lo referido a la reparación del daño propiamente dicho. Sin embargo, también se han normalizado ciertas prácticas en el área de pintura que restan calidad a los trabajos realizados sobre determinados materiales plásticos.
Por este motivo, nuestra publicación de hoy va dirigida a mostrar, o mejor dicho, a buscar la eficiencia en la reparación de plásticos como forma de rentabilizar la reparación sin que ello comprometa la calidad de la misma.
¿Se te ocurre qué materiales, herramientas o procesos de trabajo pueden ayudarte a conseguirlo? Seguro que sí, aunque te podemos garantizar que alguna sorpresa te vamos a dar.
¡Vamos allá!
Daños propios de la reparación de plásticos
Los daños más habituales que ocurren sobre los materiales plásticos y que requieren reparación son los siguientes:
- Fisuras o roturas.
- Falta de material.
- Agrietamientos de la pintura.
- Desconchados de la pintura.
De todos ellos, las fisuras, las roturas, la falta de material y las deformaciones requieren de la intervención del chapista como norma general, mientras que los desperfectos superficiales que ocurren sobre la pintura como rayas, agrietamientos y desconchados, suelen ser reparados directamente por los pintores.
En cualquier caso, buscar la eficiencia en la reparación de plásticos y en su posterior pintado resulta crucial para mejorar la rentabilidad de la reparación manteniendo los estándares de calidad adecuados, por lo que a continuación analizamos la forma de alcanzar este objetivo.
Cómo alcanzar la eficiencia en los trabajos de reparación de plásticos
Dentro de lo referido a la reparación de daños sobre plásticos, cobran especial importancia, desde el punto de vista de la eficiencia y de la calidad, los siguientes trabajos:
- Antes de aplicar cualquier producto (masilla, adhesivo, etc.) es necesario lijar el daño y su área limítrofe con granos de lija comprendidos entre P-120 y P-240, soplar y desengrasar la superficie con un limpiador específico válido para plásticos, como el Deagreser 226 juntamente con el paño ROBCLOTH DC 1000.
- Para terminar de igualar el daño reparado se debe utilizar una masilla específica para plásticos, como la Multiplast, que garantice una buena adherencia y flexibilidad. En cualquier tipo de reparación se debe evitar la aplicación de capas gruesas de masilla.
- Cuando se reparan fisuras y/o faltas de material, siempre se debe reforzar la cara interna del daño para dotar a la reparación de la resistencia adecuada. Utilizando grapas soldadas o parches termoplásticos, el proceso de trabajo se agiliza incrementándose la eficiencia.
Por otro lado, también puede ser que los daños que presenta el plástico sean de menor envergadura o superficiales. En estos casos, la pieza plástica dañada pasa directamente al área de pintura, donde el daño siempre se debe lijar para posteriormente aparejar.
Por el contrario, si los desperfectos no son tan superficiales, el lijado debe ser más agresivo para poder eliminar la anomalía. Si tras el lijado el daño no se ha corregido o se detectan desniveles, inevitablemente hay que enmasillar la zona teniendo en cuenta las mismas precauciones nombradas anteriormente.
Cómo alcanzar la eficiencia en los trabajos de pintado de plásticos
Una vez que el daño presente en el plástico ha sido reparado, llega el momento de iniciar procesos de trabajo propios de pintura, que son el aparejado y la aplicación de las pinturas de acabado.
Y es justo en este momento, cuando desvelamos la sorpresa que habíamos mencionado anteriormente. Y es que Roberlo ha desarrollado un nuevo aditivo Omniplast, que se añade a los primers convencionales (aparejos de 2 componentes a pistola) y a los fondos UV para poder aplicarlos directamente sobre sustratos plásticos.
Gracias a ello, el proceso de aplicación del aparejo se agiliza notablemente, ya que se elimina la necesidad de aplicar previamente un promotor de adherencia, elimina la espera generada por los tiempos de evaporación y elimina los fallos de adherencia por sobrecarga de producto, puesto que se integran en el proceso de mezcla del aparejo.
La proporción de aditivo que se debe añadir al aparejo depende del tipo de fondo que se vaya a utilizar y de la marca en cuestión que lo fabrica. a modo de ejemplo, estos son los porcentajes de aditivo en peso respecto al fondo utilizado del fabricante Roberlo:

Para facilitar el proceso de mezcla y evitar la realización de cálculos, este mismo fabricante también ofrece una tabla de mezclas con cantidades estandarizadas como el ejemplo que se aprecia en esta imagen para un aparejo acrílico de 2 componentes:

No obstante, este aditivo también se puede utilizar como un promotor de adherencia convencional, es decir, que se puede aplicar por separado previamente a la aplicación del aparejo. Este tipo de aplicación puede resultar muy interesante cuando el objetivo es el de aprovechar su marcado poder de adhesión, ya que de esta manera es posible alcanzar el máximo poder de adhesión posible. Aun así, cuando se decida utilizarlo de esta forma, se deben tener en cuenta las siguientes cuestiones:
- Se requiere un lijado previo a su aplicación con grano de lija entre P-240 y P-320, y un posterior soplado y desengrasado de la superficie.
- El aditivo es de aplicación directa, por lo que no necesita ni catalización ni dilución.
- Para su aplicación se utiliza una pistola aerográfica con pico de fluido de 1.2 o 1.3.
- La aplicación a una presión de entre 1.8 y 2 bar.
- Se aplica a una mano.
- El tiempo de evaporación oscila entre los 0 y dos minutos.
- Seca entre 10 y 15 minutos. Transcurrido este tiempo ya se puede aplicar el fondo escogido.
Alcanzar la eficiencia en la reparación de plásticos ya es una realidad
Como casi todo en la vida, cuando buscamos algo con ímpetu, es más que probable que lo terminemos por encontrar. Y esto es lo que pasa cuando se habla de eficiencia en la reparación de plásticos, ya que cuando se aplican los procesos de trabajo correctos y se utilizan productos innovadores como los que hemos visto y analizado, es posible rentabilizar una reparación a la vez que se incrementa la calidad ofrecida.