Las reparaciones spot repair han centrado nuestras últimas publicaciones debido a lo interesante que pueden llegar a resultar este tipo de trabajos para la rentabilidad del taller de pintura.
Hasta el momento hemos analizado el concepto y las características de las reparaciones spot repair para establecer unos criterios objetivos que ayuden a identificar este tipo de trabajos. También se han mencionado las herramientas y productos necesarios para ejecutarlos, así como aquellos que pueden potenciar la principal finalidad de las reparaciones spot repair.
Por lo tanto, para completar el abanico técnico sobre esta temática, en esta tercera y última publicación detallamos los procesos de trabajo que permiten llevar a cabo reparaciones spot repair.
¿Estás preparado?

Procesos de trabajo empleados en las reparaciones spot repair
El proceso de trabajo que se emplea a la hora de realizar una reparación tiene un impacto directo sobre la rentabilidad de dicha reparación. Esto hace que conocer las diferentes técnicas, herramientas y productos permita ejecutar una secuencia de trabajo eficiente y eficaz en la que se minimizan las pérdidas de tiempo y los imprevistos, a la vez que se reduce el tiempo de estancia del vehículo en el taller.
Desde el punto de vista de las spot repair, el proceso completo de reparación se subdivide en tres fases muy concretas, que son las siguientes:
- Fase de preparación previa a la reparación.
- Fase de reparación del daño.
- Fase de pintado del daño.
Fase de preparación previa a la reparación spot repair
Los pasos procedimentales a seguir en la fase previa a la reparación spot repair son los siguientes:
- Efectuar una identificación y localización de daños precisa sobre las piezas afectadas, ya que la existencia de daños medios de mayor envergadura, de daños graves y/o de varios daños leves, convierte la reparación en un tipo de trabajo estándar debido a que no se ajusta a los criterios propios de las reparaciones spot repair.
Dentro de esta identificación de daños, es aconsejable que la persona que atiende al cliente en primera instancia esté convenientemente formada al respecto para ofertar estas opciones de reparación. Una opción atractiva de cara al cliente puede ser la de ofertar precios cerrados para reparaciones rápidas spot repair.
- Una vez que la localización de daños corrobora que el trabajo a realizar se clasifica como reparación spot repair, el proceso de trabajo continua con el análisis de la pieza dañada para determinar el tipo de pintado a realizar: completo o parcial. Asimismo se determinará si se trata de un pintado al corte o no.
Dentro de las reparaciones spot repair se considera como pintado completo aquel en el que la aplicación del color y del barniz se extiende a toda la pieza cuando se trata de una sustitución o cuando el color se aplica únicamente sobre el parche reparado, aplicando técnicas de difuminado, pero el barniz se aplica a toda la pieza afectada. Por el contrario, un pintado parcial es aquel en el que únicamente se pinta una parte de la pieza dañada efectuando el corte sobre alguna nervadura o línea (pintado parcial por sección), o bien mediante técnicas de difuminado, tanto al aplicar el color como el barniz.
Respecto al pintado al corte, se considerará como tal toda aquella reparación en la que el daño esté ubicado cerca del borde de una o varias piezas contiguas, caso en el cual la elección de la variante del color debe ser extremadamente precisa para evitar cambios de tonalidad tras el repintado.
- A continuación, se debe elegir la variante de color que mejor se ajusta a la tonalidad del vehículo. Para ello resulta necesario tener en cuenta los siguientes criterios:
-Escoger la zona de comprobación de las variantes, de forma que dicha zona se ubique sobre una zona alta de las piezas contiguas.
-Limpiar y pulir la zona escogida para restituir el brillo original de la pieza contigua. De esta forma, la comprobación del color resulta más precisa y se reduce el riesgo de equivocación, tanto si se hace mediante cartas de color como al hacerlo con espectrofotómetro.
-En el caso de efectuar la comprobación con cartas de color, la observación se efectúa desde varios ángulos y con luz de día. Además, si se trata de colores metalizados se debe comprobar el tamaño de la partícula.
Puedes saber más sobre estas herramientas en nuestra publicación “Herramientas de color que no pueden faltar en un taller de carrocería”.
Fase de reparación de daños spot repair
Una vez que se ha realizado la fase de preparación, llega el momento de efectuar la reparación de daño adaptando el proceso de trabajo a las características del daño. En este sentido, se diferencian las siguientes casuísticas:
- Sustitución de pieza dañada.
- Daños superficiales sin deformación en piezas con pintura de origen.
- Daños superficiales sin deformación en piezas repintadas y daños leves con ligera deformación.
- Daños leves o medios de poca envergadura con deformación.
Los criterios a tener en cuenta para reparar estos daños son los siguientes:
- El lijado del daño y de la masilla se realiza con rotorbital o taco y grano de lija adecuado a la extensión del mismo. Para ello, se utilizan rotorbitales de 75 y 150 mm y tacos de lijado de distintos tamaños y geometrías con granos de lija comprendidos entre P-150 y P-400. En el caso de utilizar aparejos de aplicación a pistola, el lijado debe terminar en un grano P-320 aproximadamente, mientras que si utilizamos aerosoles será necesario empezar con granos más finos y terminar en P-400.
- Los daños superficiales sobre piezas con pinturas de origen no requieren enmasillado como norma general, mientras que en aquellos ocurridos sobre piezas repintadas y cuando se trata de daños que presentan deformación, el enmasillado es inevitable. Sin embargo, en ambos casos es necesario efectuar una preparación del soporte previa al aparejado y enmasillado respectivamente.
- Cuando el daño presenta deformación, la reparación se inicia con el desabollado de la chapa utilizando técnicas de conformación en frío y/o con aporte de calor. Tras los procesos de conformado, se elimina la pintura sobre la zona trabajada con rotorbital y grano P-150 o con herramienta rotativa sobre la que se monta un disco tridimensional de nylon expandido y, a continuación, se enmasilla, teniendo en cuenta la necesidad e imprimar en sustratos como el aluminio a fin de incrementar la adherencia.
- Antes de enmasillar y aparejar es imprescindible haber limpiado y desengrasado la superficie.
Fase de pintado de daños spot repair
Finalmente, el proceso de reparación spot repair termina con el pintado del mismo ajustando el proceso de trabajo al tipo de pintado que se vaya a realizar, de forma que se dan estas opciones:
- En el pintado de daños spot repair objeto de una sustitución, el color y el barniz se aplican a toda la pieza tras un proceso de limpieza, desengrasado y aparejado húmedo sobre húmedo.
- En el resto de pintados de daños spot repair, tras el afinado del daño o de la masilla, y de su superficie limítrofe, se limpian las piezas afectadas, se desengrasan y se enmascara el vehículo para, a continuación, aparejar el daño, limitando al máximo la aplicación para controlar el consumo de pintura y no perder superficie útil de trabajo para los difuminados.
A continuación, se lija el aparejo con un grano P-500, pudiendo afinar hasta P-600 o P-800.
Posteriormente se matiza el resto de la pieza en función del tipo de pintado a realizar: completo o parcial.
Cuando la reparación spot repair consiste en realizar un pintado completo o parcial por sección el resto de la pieza se matiza con rotorbital de 150 mm y grano P-800 o el estropajo más fino de la marca de abrasivos. En los pintados parciales mediante difuminado del color y del barniz, se matiza un tramo de superficie lo suficientemente extenso para permitir el difuminado de ambas pinturas.
El proceso de trabajo continua con un soplado de la superficie y del vehículo, el enmascarado y el desengrasado.
Tras ello, se aplica el color a través de un difuminado, aplicando una técnica de barrido (aplicación de la pintura desde el interior del parche hacia el exterior), o de recogido (aplicación del color desde el exterior del parche hacia el interior). Cuando se trabaja con colores sencillos (lisos, metalizados oscuros, etc.) se utiliza la técnica de barrido, mientras que al hacerlo con colores complejos (plateados, color champagne metalizados, etc.) es conveniente aplicar previamente un blender y realizar el difuminado. Para este tipo de trabajos es conveniente utilizar la pistola de retoques.
Tras la aplicación del color, se barniza la pieza teniendo la precaución de que el barniz sobrepase la aplicación del color sin extenderse más allá de la zona matizada e, inmediatamente, se aplica el disolvente integrador en la zona de transición.
Finalmente, en los pintados parciales mediante difuminado del barniz, se pule y abrillanta la zona de transición para igualar el brillo e integrar la aplicación en el resto de la pieza.
Las reparaciones spot repair como una manera de mejorar la rentabilidad del taller de pintura
A lo largo de los tres artículos sobre las reparaciones spot repair hemos podido desgranar este concepto para descubrir cómo pueden mejorar la rentabilidad del taller de pintura. Una rentabilidad que, además, puede potenciarse con la utilización de ciertas herramientas y productos y con la aplicación de procesos de trabajo concretos.
En definitiva, podemos afirmar que dentro de la búsqueda de la eficiencia como forma de rentabilizar el negocio, las reparaciones spot repair son un revulsivo a tener en cuenta para lograr este objetivo tan preciado.
Y hasta aquí nuestra serie de tres publicaciones relacionadas con las reparaciones spot repair. ¡Esperamos que te hayan aportado valor!