La masilla es uno de los materiales fungibles que más se utiliza en los talleres de reparación. La evolución de este producto en las últimas décadas ha sido muy notoria, hasta el punto de disponer de una gama muy variada de las mismas. En esta línea, los fabricantes están incorporando a su gama de productos de relleno masillas de secado ultravioleta (UV) ¿Te suena esta tecnología? Seguro que sí, puesto que ya es frecuente encontrar aparejos e imprimaciones que curan mediante radiación UV.
Sin embargo, la aparición de las masillas UV es más novedosa y tal vez no conozcas con detalle sus particularidades, así que vamos a analizarlas con detenimiento para saber más sobre ellas.
Concepto y características de las masillas UV
Una masilla UV es un producto de relleno desarrollado para cumplir las mismas funciones que otras masillas, es decir, debe rellenar de forma eficaz las pequeñas irregulares que quedan sobre un sustrato que ha sido reparado a fin de que, tras su lijado, la superficie quede perfectamente igualada e integrada en el resto de la pieza.
Más allá de esta generalidad, las masillas UV presentan una serie de particularidades muy concretas que determinan su campo de aplicación y la forma en que deben ser utilizadas. Dentro de ellas, la más destacable es su sistema de secado, el cual se produce a través de la reacción provocada entre los pigmentos fotoiniciadores que integra la masilla y la luz ultravioleta proyectada a través de lámparas diseñadas para este uso. Este tipo de secado se lleva a cabo con extrema rapidez, de forma que los tiempos de curado difícilmente van a superar al minuto, dependiendo del tamaño del enmasillado y la potencia de la lámpara de curado.
Si tenemos en cuenta que una masilla tradicional cura en torno a los 25 minutos y la masilla UV, lo hará en 1, se reduce más de un 90% este tiempo, lo que ofrece la posibilidad de agilizar significativamente el proceso de reparación.
Por otro lado, las masillas UV también quedan definidas por estas otras características que deben tenerse en cuenta a la hora de saber cuando y como se pueden utilizar:
- Aunque estas masillas son sensibles a la luz natural ultravioleta de día, resulta imprescindible utilizar lámparas específicas de luz ultravioleta para lograr un secado eficaz.
- Son productos de 1 componente listos al uso, por lo que ya no es necesario utilizar catalizador ni efectuar ninguna mezcla, lo que se traduce en ganancia de tiempo, en un mejor acabado: menos porosidad y en una menor generación de residuos.
- Se suministran en formatos de poca cantidad, ya que su uso está indicado en reparaciones pequeñas y medianas.
- Su aplicación resulta sencilla, admite grosores de hasta un 1 milímetro y se puede aplicar en varias capas finas para incrementar el relleno.
- Presenta unas buenas propiedades mecánicas y químicas, entre las que destaca su gran flexibilidad.
- Son productos que no se ven afectados por los valores ambientales habituales de temperatura y humedad.
- No incorporan estireno en su composición, así que resultan más respetuosas con el medio ambiente.

¿Cuándo es recomendable usar una masilla UV?
El uso recomendado de las masilla UV queda determinado por los siguientes tres aspectos que conviene conocer y tener en cuenta para obtener el mejor rendimiento y resultado de estos productos:
- La naturaleza del sustrato que se está reparando.
- El tipo de reparación.
- Las particularidades del taller de reparación.
Respecto a la naturaleza del sustrato, las masillas UV ofrecen dos grandes ventajas. Por una parte, presentan buenas propiedades mecánicas, sobre todo, en lo referido a su marcada flexibilidad, mientras que por otra se pueden usar tanto sobre sustratos metálicos (acero y aluminio), sin ningún tipo de activación previa del soporte, como en plásticos tras haber aplicado previamente, como norma general, un promotor de la adherencia. Gracias a ambas particularidades, la masilla UV se postula como un producto de relleno polifuncional que elimina la necesidad de disponer de distintos tipos de masillas.
En relación al tipo de reparación, la masilla UV está especialmente indicada para el relleno de las irregularidades que aparecen tras la reparación de daños leves y medios, así como para cubrir de forma eficaz pequeños desperfectos. Así pues, no se recomienda su uso en trabajos que requieren un relleno por encima del milímetro de espesor, ni para daños de gran extensión.
Y por último, la utilización de masillas UV también resulta especialmente interesante para aquellos talleres que, por disponer de instalaciones pequeñas, tener un gran volumen de trabajo o querer ofrecer un servicio rápido de reparación, necesitan agilizar las reparaciones y reducir la estancia de los vehículos en sus instalaciones. En este sentido, si tenemos en cuenta las masillas UV cubren un amplio espectro de reparaciones tipo, esta puede ser una buena opción para acometer o solucionar estas necesidades.

¿Cómo se aplica una masilla UV?
La forma de usar una masilla UV resulta más sencilla en comparación con los productos de relleno tradicionales, debido a la eliminación de la necesidad de efectuar ninguna mezcla y que viene lista al uso. En cualquier caso, los pasos a seguir para aplicarla son los siguientes:
- Efectuar la preparación previa del soporte sobre el daño reparado: eliminación de pintura, degradado de bordes, lijado del sustrato desnudo y matizado perimetral del parche.
- Limpiar la superficie mediante un soplado o aspirado inicial que permita retirar el polvo de la superficie, y un posterior desengrasado que elimine cualquier tipo de contaminación impregnada (grasa, aceite, etc.).
- Aplicar la masilla directamente sobre el sustrato o sobre las espátulas de aplicación.
- Cubrir todo el parche con masilla y alisar su acabado para eliminar bordes.
- Secar inmediatamente con lampara UV, a poder ser con tecnología LED, a la distancia y durante el tiempo indicados por el fabricante.

Masilla UV: continúa la revolución
Los productos de secado UV han resurgido de la cenizas para definitivamente quedarse entre nosotros. Es por ello que los fabricantes de pinturas están apostando fuertemente por esta tecnología. En esta línea, la masilla UV20 es una de las últimas incorporaciones que se están produciendo, debido a que, más allá de ofrecer un secado rápido, se presenta como un producto de relleno polifuncional con buenas propiedades mecánicas y químicas que cubre un amplio tipo de reparaciones. Además, su utilización en combinación con un fondo UV como Halley UV200 permite a los talleres acelerar extremadamente el proceso de reparación.